Kiku Poch, 1963 España.
Se inspira principalmente en lugares mediterráneos: Mallorca, Menorca, la Provenza, la Costa Brava, la Toscana y las Islas Griegas.
Hijo de pintores, desde pequeño aprendió a desenvolverse con el dibujo, la perspectiva, la acuarela, el aerógrafo.
Más tarde entró a formar parte de una prestigiosa agencia de publicidad de Barcelona, donde ejerció de diseñador gráfico.
En 1993 comenzó a trabajar el aceite y, desde esa fecha, no ha dejado de experimentar con esta técnica.
Se considera un pintor autodidacta, que siempre intentó asimilar el conocimiento que le proporciona el hecho de pertenecer a una familia de pintores.
Se confiesa admirador de los grandes paisajistas catalanes de finales del XIX y mediados del XX.









